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BODEGA

De la cepa a la cuba... 

El secreto de nuestros vinos se apoya en dos hechos: poder elegir la época más propicia para la vendimia y tener la bodega en la misma plantación donde se recoge la uva para nuestro vino, llevando así la uva directamente de la cepa a la cuba. Tratamos con sumo cuidado y vigilamos el crecimiento de nuestras plantas, y una vez determinado el momento más adecuado para la recolección, se vendimia con la mayor rapidez, manteniendo así las cualidades óptimas de la uva.

 Nuestro proceso de elaboración combina la sencillez de la tradición con la utilización de las tecnologías más avanzadas. Esa tecnología nos sirve para poder controlar la temperatura de la fermentación de la vendimia, consiguiendo el máximo potencial aromático y polifenólico de nuestras uvas. Esta buena combinación entre tradición y tecnología remonta a la utilización de barricas nuevas de robles francés y americano.
Sobre el proceso de elaboración:

 El estilo de vino busca una gran frutosidad y concentración, no exento de finura.

 Desarrollamos técnicas referentes a la planta y su empalizado para aumentar la calidad (grado, color, aromas) y el equilibrio ecológico y biológico de la planta.

 Procuramos el manejo adecuado del sistema de riego, evitando un estresado excesivo de vides y racimos.

 La calidad es prioritaria, por eso se determina la vendimia, que depende de:

 · La meteorología y las catas de los días previos a la recolección.
 · El estado de los racimos.
 · El viñedo.
 · El estilo de vino que pretendemos obtener.

 Es imprescindible una frecuente cata de fruta para determinar el momento de máximo sabor y planificar la recogida del fruto.

En la bodega, las uvas recolectadas, con un mínimo de ruptura, son desgranadas sin arrancar los pedicelos, sin golpear y sin aplastar los pedúnculos, respetando los tejidos del grano, separando, en la elaboración, todos esos elementos astringentes ásperos, evitando la maceración de los componentes herbáceos del racimo.

 Los depósitos para la fermentación y maceración son de acero inoxidable, con un diseño especial con el fin de poder llevar a cabo la fermentación y maceración adecuada al tipo de vino que estamos elaborando. Son de fácil limpieza, herméticos, evitando el contacto con el aire, la evaporación, la acetificación. El vino obtenido en prensa da la misma acidez volátil que el vino de yema.

 Se realiza un control de calidad desde la recepción de la uva hasta la salida de la botella.

 El vino tinto es un vino de maceración, constituido por las sustancias del zumo de la uva, pero también por las que se encuentran en la parte sólida. La maceración aporta al vino tinto sus cuatro características específicas: color, taninos, componentes de extracto y aroma. El remontado de homogeneización de los depósitos acentúa la disolución de antocianas rojas y polifenoles y la difusión en la masa por los movimientos internos.

 El descube de los depósitos de fermentación, así como los remontados, se realiza con aireación que favorece la posterior evolución del vino.

 Una vez descubado el vino tinto de los depósitos donde se produjo la fermentación tumultuosa, el azucar ya se ha transformado en alcohol. Se produce otra fermentación de acabado: fermentación maloláctica.

 Es muy importante la influencia de la temperatura. Por eso tenemos la tecnología adecuada para mantener las mejores condiciones de temperatura en los días fríos de otoño. La fermentación es lenta. El control de esta fermentación es muy intenso para mantener el vino en las mejores condiciones.

 Se realiza el descube. Se extraen los orujos fermentados. Mediante prensados, se extrae el vino intersticial.